Semanas 33 y 34: amenaza de parto prematuro

Desde mi experiencia, embarazo gemelar es sinónimo de estado de alerta continuo. Esta semana empecé a ver como una especie de moco pequeñito que parecía tapón mucoso… Y aunque no tenía contracciones ni nada destacable, decidimos ir a Urgencias por lo que pudiera ser.

Tras pasar la admisión de Urgencias como si fuera una celebrity (embarazada gemelar, semana 32), me llevan a un box de dilatación y me monitorizan. Al cabo de un rato, me hacen un control de ecografía + cuello del útero y deciden que tengo que quedarme, porque el cuello se ha borrado un poco bastante y prefieren pararme las contracciones. Para más inri, un bebé se ha dado la vuelta y está en podálica.

Seguimos en el box de dilatación y yo, acojonada, no puedo dejar de llorar porque no sé si me tendrán que sacar a los bebés antes, si tendré que quedarme aquí hasta que tengan que nacer… Como siempre, el desconocimiento me produce una angustia y un agobio que no puedo controlar sin sacar las lágrimas.

Desde las 19.30 hasta las 03.00 de la mañana en dilatación. Oyendo gemidos de dolor, llantos de bebé acabados de nacer… Y yo pensando en cómo será mi próximo parto. Mi ilusión de parir vaginalmente se va deshaciendo cada día más, ahora sí que veo muy, pero muy factible, la cesárea. Por mucho que tengan el camino hecho, que sea todo más rápido, etc., es arriesgado que nazcan por abajo. Me está empezando a dar miedo un parto doble vaginal. ¿Podría aguantarlo? Si salieran rápidamente, puede que sí, pero pienso en el parto anterior, taaaaaan lento, y me da pavor que se repita…

En fin, volviendo al parto prematuro, voy a resumir la colección de drogas que me han ido suministrando:

  • Pastillas para relajar el útero: 4 (no me preguntéis el nombre, que no tenía el… pa farolillos).
  • Medicación para parar las contracciones: 4 bolsas directamente a la vena
  • Eparina
  • Sobres antiinfección de orina (sí, me detectaron un poco de infección también)
  • Pinchazos para madurar los pulmones de los bebés: 2
  • Hierro + Yodocefol que traía de serie de casa.

¿Cómo quiere mi marido que no llore, si con todo ese mejunje químico sumado a mis hormonas traidoras tiene que dar un bajonazo de ánimo terrible?

Total, que me quedé ingresada de miércoles a domingo. Ahora soy la reina del reposo absoluto, de la cama al sofá, del sofá al WC y del WC a la cocina a ver qué se cuece. Me aburro soberanamente, pero mucho mejor en casa que en el hospital. Delego tareas en mi madre o en mi suegra, principales aliadas a la hora de mantenerme reposando…

Actualización semana 34: el cuello del útero sigue estable. Ayer me lo midieron y sigue en 14 mm. El bebé que estaba en podálica se ha dado la vuelta y ahora vuelven a estar los dos en cefálica.

Ah! Adivinad quién ha venido esta semana para quedarse conmigo hasta que nazcan los babies: mi amiga la Almo. Bienvenida, querida…

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4 pensamientos en “Semanas 33 y 34: amenaza de parto prematuro

    • Es casi inevitable llorar… Estoy más tensa, irritable y sensible con este embarazo que con el anterior. Cualquier cosa que me dicen o noto que no va como debería ir me hace pensar en algo negativo!! Por eso tengo taaaaantas ganas de acabar el embarazo y sacar fuera los pollitos!! Cómo vas tú?

      • Venga que no queda nada!!! Ahora hay que aguantar un poquito que cuando menos te lo esperes echaras de menos el que esten dentro😂😂 Yo lo llevo… cansancio maximo pero llevadero. Cuidate alternativa!! Y a cuidar a los pollitos😘

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