“Y ahora, a por la niña”

Vuelvo al punto de partida. Vuelvo al punto en el que la sociedad te presiona para que seas madre. Y vuelvo al punto en el que, como quiero ser madre, todo me afecta el doble. Cuando Bebé Alternativo tenía 6 meses, ya había algún valiente que se atrevía a sugerirme darle un hermanito a B.A., pero como mi nube en la que estaba me cegaba, hacía oídos sordos a recomendaciones ajenas.

Pero ahora, concienciada de volver a ser madre, cada comentario relacionado con aumentar la familia me llega como un dardo. Mi respuesta es siempre la misma: “Oh, deja, que ahora podemos dormir por las noches…”. Es una contestación simpática que deja al interlocutor contento y sin ganas de seguir insistiendo, pero es entonces cuando vuelvo a pensar en la reflexión que compartí con una madre de gemelos hace poco. ¿Cuándo es el momento de la vida en el que la gente te deja en paz? Es decir, cuando una persona se convierte en adulta, la sociedad pretende que:

  1. tengas pareja
  2. te cases y convivas
  3. tengas un hijo
  4. tengas otro hijo, a poder ser, de sexo diferente
  5. tengas otro hijo para que seas familia numerosa

Creo que es en el punto 5 en el que la gente para de presionarte. Como decía antes, una madre de gemelos me dijo hace poco que, aun teniendo dos hijos, la gente le decía: “Y ahora, a por la niña, ¿no?” Pero a ver, alma de cántaro, ¿NO VES LA FAENA QUE TIENE CON DOS? ¿TÚ CREES QUE TIENE TIEMPO/GANAS DE IR A POR OTRO?slide_335285_3374461_free

Creo que desde que me he metido en el mundo de la maternidad he aprendido a ser más respetuosa con la vida de la otra persona. Nunca sabes qué es lo que quiere o no aquella persona, si de verdad quiere ser madre o si ha decidido no tener hijos porque no le apetece; si no quiere tener pareja porque está mejor así o si no quiere casarse porque ha pasado por una mala experiencia antes. A veces hablamos por hablar y, sin darnos cuenta, juzgamos sin saber qué piensa realmente esa persona, así que SHUT UP, PLEASE!!!

En cuanto a mi búsqueda de bebé… sigue adelante, pero con un bebé de 20 meses danzando por casa y una agenda un poco llena, parece que la cosas va para largo. Creo que lo mejor será que venga cuando tenga que venir, porque el tema planificación de embarazo no cabe en la agenda. No quiero autopresionarme, porque no lo considero una obligación, sino más bien un regalo.

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Y a vosotras, ¿también os han encasillado en ese ciclo de la vida ideal? ¿Qué opináis? ¿Hay que seguirlo para sentirse realizado? Yo, desde luego, voy a hacer lo que quiera yo pero no porque la sociedad establezca que haya que hacerlo, sino porque me apetezca.

¡SALUDOS!

18 meses: que se pare el tiempo (o no)

Llegados los adorables 18 meses, desearía que se parara el tiempo para disfrutar de esta edad tan fructífera. Bebé Alternativo es muy independiente, parlotea como un lorito y come casi de todo. Es una etapa, desde mi punto de vista, muy agradable. Conoce ya muchas cosas, llama a las personas por su nombre e incluso baila las canciones que le pongo.

Echando la vista atrás, veo la madurez del bebé y me doy cuenta de lo rápido que pasa el tiempo y lo despacio que pasa mientras lo estás viviendo. Cuando Bebé Alternativo tenía días, veía a años luz el día en que andaría solo. Incluso cuando gateaba me preguntaba cuándo sería el día en que vendría de su cama a la nuestra a despertarnos. Y ese día llega. Claro que llega. Y entonces quieres detener el tiempo, poner la pausa para disfrutar todavía más de esos momentos.

Llegados a este punto, estamos planteándonos darle un hermanito (o hermanita) a Bebé Alternativo. Para mí todavía es pronto, porque quiero ser egoísta y dedicarle todo mi tiempo a esta criaturilla que tanto nos ha cambiado la vida, pero también queremos que comparta con otro bebé todo lo que aprenda. Que él también sea el modelo a seguir de alguien. Estoy comiéndome mis propias palabras, porque he dicho mil veces que si por mí fuera, sería hijo único, pero creo que un hermano es lo mejor del mundo. Es tener un amigo eterno con el que, por mucho que te enfades, siempre acabas queriéndolo. Siempre está ahí, para lo bueno y para lo malo, y considero que enriquece mucho a la persona.

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Por tanto, alternativos y alternativas… ¡SE ABRE LA VEDA! Voy a desenterrar mis test de embarazo y de ovulación, voy a planear la Sexy Week, voy a desterrar alimentos y costumbres poco saludables para convertirme en una buscadora insaciable otra vez. Con Bebé Alternativo tardamos seis meses en cazar un bichito rápido que conquistara a mi óvulo, así que veremos esta vez. Durante todo el proceso anterior, este blog me sirvió de gran ayuda para contrastar experiencias con otras futuras mamis, así que me autoprometo ir explicando los avances para desahogarme como antaño.

Saludos a todas. A las que buscan, a las que no buscan y a las que les gusta leer blogs de maternidad.

Mami (no tan) Alternativa

 

 

Pros y contras de un segundo hijo

La familia ideal para la mayoría de personas es papá + mamá + 2 o más hijos que se lleven relativamente poco tiempo para que jueguen entre ellos, bla, bla, bla. Sí, es todo muy bonito y muy hermoso visto desde fuera, pero ¿y desde dentro? Después de la experiencia del parto, ya haya sido bueno o malo, ¿por qué todos repiten? Sinceramente, me da pereza (dicho así suena egoísta) volver a pasar por otro embarazo. Volver a empezar de nuevo, a cuidarme no por mí, sino por esa personita que hay dentro.

segundo hijo

Es muy cruel pensar esto, sobre todo después de leer tantos casos de infertilidad, de mujeres que no pueden y desean con todas sus ganas ser mamás, pero en mi caso reconozco que siento como un pánico escénico por muchos motivos:

1. Embarazo. Una vez metida en el ajo, descubrí que no es oro todo lo que reluce. Que hay cientos de casos en los que el embarazo no es tan idílico como parece. El mío fue genial, pero empatizo mucho con aquellas mujeres a las que les ha resultado un suplicio esta fase. Bien porque les ha costado mucho y han descubierto enfermedades que les han frenado sus ansias de ser mamás, bien porque una vez embarazadas han perdido a sus bebés y, con ellos, sus ilusiones. Me da pánico que algo pueda salir mal y frustrar algo que en principio esperas que salga bien.

2. Parto. El peor recuerdo que guardo no es el del parto, sino el de los tactos vaginales. Hacia el final del embarazo me traumatizaron, odiaba que alguien hurgara en mí tan gratuitamente y ello supuso un alargamiento en la recuperación de la vida sexual. No quería tener relaciones por miedo a que me doliera, incluso en el postparto me aguantaba las ganas de orinar o de defecar por miedo a que me doliera también. Supongo que el parto fue el summum de los hurgamientos en la medusa. Sé que soy una suertuda por haber logrado que Bebé Alternativo naciera vaginalmente y sin complicaciones, pero el trauma psicológico y vaginal que me ocasionó ha tardado en solucionarse. Me produce pánico otra vez tener que pasar por ello.

3. Vida familiar. Desde que nació Bebé Alternativo, me he vuelto en una madre loba, muy celosa de mi hijo. Protegiéndolo de cualquier hiena que quiera ofrecerle una cucharada de nata o de chocolate sin mi permiso, de que caiga o se tope de bruces con cualquier obstáculo, de que llore sin consuelo en brazos de otra persona… No creo que lo haya consentido, sino protegido o educado para ser un niño feliz (y sin cicatrices). Fruto de ello, Bebé Alternativo es un niño prudente, que vigila mucho antes de hacer las cosas y que todavía no nos ha dado ningún  gran disgusto. Puede que sea casualidad y mucha suerte, pero Bebé Alternativo es tal como lo había imaginado mientras estaba en mi vientre: curioso y precavido.

17 meses después de su nacimiento, nos hemos hecho a él y él a nosotros, pero ¿qué pasará con otro bebé en casa? Viendo casos similares, todas TODAS las demás madres dicen que es una locura tener dos niños tan pequeños. Que no tienen tiempo, que no duermen, que solo desean ir a trabajar… ¿Y entonces por qué repites?

Una vez nacido el bebé ya no hay marcha atrás, así que hay que hacer de tripas corazón y organizarse como sea. Tengo pánico (otra vez) por ese caos temporal, por no saber si me llegaría el agua al cuello o si todo es una leyenda urbana, como he descubierto después del parto en ciertos aspectos.

Y después de este largo preámbulo, ahí van mis pros y contras de tener un segundo retoño.

PROS

  • La llegada de un bebé siempre es motivo de alegría, y más si se amplía el número de hijos. Esto supondría una inyección de alegría x mil (que en estos días es de agradecer).
  • El hasta ahora hijo único adquiere el rol de responsable y aumenta la autoestima al sentirse el modelo a seguir.
  • Si son del mismo sexo (y de la misma temporada), puedes reciclar la cantidad de ropa del anterior bebé. Si no, los bodies, calcetines y alguna otra prenda son siempre reutilizados.
  • Lo tienes todo más fresco y sabes cómo reaccionar ante un cólico, una gastroenteritis o un resfriado eterno.
  • Si tienes un piso pequeño, nunca tendrás invitados que se acoplen a dormir en tu casa. La excusa perfecta. O no.
  • En según qué guarderías, si el hermano mayor es alumno (¿se dice alumno o cliente?), pasa el privilegio al menor de entrar directamente en la guardería.
  • El esfuerzo a la hora de criarlos será mayor, porque se llevarán poco tiempo, pero una vez mayores/criados, podemos lanzarnos a recuperar el tiempo perdido en pareja.

CONTRAS

  • Probabilidad de celos entre hermanos: 80%. ¿Quién no tendría celos de ese bebé al que todo el mundo adora y que recibe todas las atenciones? 👆
  • Sacrificio profesional. En mi caso, desde que nació Bebé Alternativo, agoté mi paro y he tenido trabajos temporales ultramegacortos, que me permitieran compatibilizar trabajo + bebé + guardería. Sin ayuda, es algo imposible. Vivimos a media hora de los abuelos, pero siempre he pensado que si lo que voy a ganar tengo que invertirlo en combustible, me quedo en casa. Con otro bebé, creo que tendría que decir adiós (momentáneamente) a mi carrera profesional, pero en cuanto los retoños fueran un poco más autónomos, retomaría (si es que se puede) mi búsqueda de trabajo. No sería ni la primera ni la última que lo hace.
  • Sacrificio económico. Y con un solo sueldo (y crucemos los dedos para que siga así), ¿cómo saldríamos adelante? Creo que menos vacaciones (snif), menos caprichitos (snif snif) y más austeridad en todo. Dos bebés suponen un esfuerzo económico grande, así que no es moco de pavo y hay que pensárselo muy bien antes.
  • Sacrificio físico. He dicho antes que me daba pereza tener otro bebé. Pero sólo por la parte física, por el hecho de miles de análisis, controles, tocamientos, ecografías, parto, etc. Es una experiencia muy bonita pero también muy dura (el momento del parto) y creo que con una vez basta. Ya he vivido en mis carnes que duele, así que me apetece 0 volver a sentirlo. Sí, soy una madre rara y egoísta por decir esto, pero de ahí lo de “Alternativa”.
  • Sacrificio del tiempo. Tener dos hijos conlleva tener tiempo 0 para todos los hobbies que tienes. O tienes a una nanny que te los cuide y retomas tu vida social, o ésta desaparece. Lo he visto en mis amigas que han repetido, y eso me produce muuuuucha pereza también. Si con uno eres madre 24 horas, con dos eres madre 25 horas, incluso esa hora de más que te pasas navegando por Internet. Hay que valorar también este aspecto.

Y estos son mis pros y mis contras para repetir experiencia maternal. ¿Cuáles son los tuyos? Quiero leer opiniones de bimamis que sigan vivas.

¡Saludos!

15 meses: huelga de hambre + descubriendo la biblioteca

Bebé Alternativo lo ha hecho: ha decidido que su dieta va a ser carnívora y láctea. No hay verdura, ni fruta (bueno, pescado sí come), ni pan que se acerque a su boca sin un NO por respuesta. Yo, que daba palmas cuando lo veía con su coscurro de pan, que aplaudía al verle devorar una naranja o un plátano, empiezo a sufrir como Geno al verle rechazar tanto alimento. Eso sí, cualquier carne que pase por delante de su nariz debe caer en su boca si no quiero presenciar una rabieta de “dámelo o no respiro”.

Así que, a día de hoy, puedo afirmar que soy la madre más sana del mundo mundial, que ve cómo la verdura que con tanto amor le hago acaba siendo deglutida por mí con las mismas ganas que de tirarme a un río… Quizá sea que está echando los colmillos, quizá sea que se ha enamorado en la guardería de una morenaza espectacular… Quién sabe. La cuestión es que rechaza casi todo lo que le ofrezco y acabo comiéndomelo yo. Digo yo que será transitorio, porque la familia empieza a decirme que “se ha estirado, se le ve más delgadito” y estoy considerando si no estará empezando a desnutrirse. Por si acaso, que no le falte la leche de la mami, que esa sí que alimenta…

Y, por otro lado, hace una semana he empezado a ir con Bebé Alternativo a la biblioteca local. Tiene una sala dedicada a los niños, con colchonetas donde puedan jugar con los libros, y eso a mí me ha MARAVILLADO. El primer día, se quedó KO nada más salir de la guardería, pero mi afán lector me pudo y me acerqué a cogerle un par de libros interactivos que le gustaron mucho. Hoy he vuelto otra vez con él de cuerpo presente y parece que le ha gustado eso de sacar libros de las estanterías, darles un vistazo, dejarlos desparramados y que su mami los recoja. Hemos acabado llevándonos dos más, uno de los cuales es de buenas noches (guiño, guiño), a ver si pilla la indirecta…

Y, sí, amigas, nunca es tarde para empezar a iniciarlos en el mundo de los libros. Tuve una infancia tan fantasiosa gracias a ellos que quiero transmitirle esos mismos valores a Bebé Alternativo. No digo que se convierta en un ratón fe biblioteca, pero una temprana afición a la literatura le enriquecerá mucho más que teles, videojuegos y demás.

¿Han hecho huelga de hambre vuestros bebés? ¿Qué les dábais? 

¿Les leéis cada noche antes de dormir o eso es muy 1.0? 

¡Buen miércoles!

14 meses: “Un pasito p’alante, María…”

Y llegó el día. Bebé Alternativo ya tiene 15 meses, pero durante todo este mes no me ha dejado ni un segundo para escribir. Me paso todo el día recogiendo todo lo que esparce por todas las habitaciones de casa. Ha sido echar a andar y desperdigar todo lo que encuentra. Que sí, que son lo mejor que tenemos (bla, bla, bla…), pero esto es un suplicio.

Empezó a soltarse cada día un pasito más. Primero iba del sofá a la mesita del comedor (0,5 cm les separaban). Después, de la mesita al mueble de la tele. Y un día, como quien no quiere la cosa, recorrió todo el pasillo. Yo deseaba que andara, pero no le ponía presión. De eso ya se encargaban las 587.548.079 madres del mundo que cada día me decían “¿aún no se va? Tranquila, le queda nada”. Ya lo sé que le queda nada, señora, pero ¿qué más le dará? ¿No sabe que un bebé que gatea es también una Roomba?

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El sueño de toda madre… ¡¡2×1!!

Y en eso andamos (jo jo jo), viendo como Bebé Alternativo se desalternativa y pasa a ser un humano de dos patas más. Esta etapa ha hecho que desmontemos su cuna y le coloquemos una cama (que solo ha usado una noche de momento) para empezar a descolechar. No cabemos. No es que queramos echarlo, aquí la perjudicada será servidora, que tendrá que emigrar a una cama de 90 con un bebé que tiende a despertarse bastante todavía.

Estamos a la espera de hacernos con una barrera para que no caiga de la cama, pero parece que de momento eso de irse a una habitación sin una cama gigante no es tan divertido. No quiero que se traumatice, pero debemos agarrar el toro por los cuernos. ¿O debería esperar a que fuera adolescente y pidiera paga y habitación propia? Creo que las espaldas de Papá Alternativo y la mía no van a aguantar tanto, así que… ¡¡ahuecando, Bebé Alternativo!!

Está yendo todo muy deprisa. Noto como si alguien le hubiera dado al botón de FF.WD. del VHS. En dos días, Bebé Alternativo volará solo y añoraré estos momentos de recoger cosas por el suelo (¿sí? ¿seguro?). Mientras tanto, disfrutaremos de Bebé Alternativo tanto como podamos.

¡Buen inicio de semana!

Guardería ‘mode on’

Bebé Alternativo, como millones de bebés en todo el mundo, ha empezado el mes pasado a ir a ese lugar que causa lloros a madres, padres y bebés, donde parece que vayan a ser sometidos a trabajos forzados y a dieta estricta y que solo al cabo de una semana, o un mes quizá, todos se percatan de que no es así. Usease, la GUARDERÍA.

Después de estar un año bajo mi entera supervisión, Papá Alternativo y yo hemos decidido matricularlo para que socialice, para que se divierta, para que se desapegue un poco de mí y para que aprenda. Parece una decisión muy insensible, pero a todos nos hará bien. 

A él, porque aprenderá a compartir (virus incluidos) y a seguir unas rutinas que en casa no hemos sabido crear, y a nosotros porque nos permitirá hacer más cosas que hasta ahora no podíamos.

Que no quiere decir que nos sobre. Es más, lo echamos mucho de menos y se nos parte el alma si nos hace pucheros al dejarlo, pero algún día tenía que ser el primero. 

Yo no fui nunca a la guardería y no tuve problemas para adaptarme en la escuela, y dudo que él los tuviera, pero una temporada con otras rutinas nos va a hacer bien a todos. Sigo en paro, con trabajos esporádicos que no duran más de un mes seguido (gracias, Gobierno, por este sueño), y no es que necesitemos llevar a Bebé Alternativo a la guardería, pero lo hacemos porque los cambios siempre vienen bien, y más si son educativos.

El primer día de guarde fue una mezcla de intriga, nervios y temor por ver cómo reaccionaría, pero la sonrisa a la entrada y a la salida nos tranquilizó mucho. Papá Alternativo se cogió vacaciones para compartir las idas y venidas a la guarde (de momento no se queda a comer), lo que me sirvió como apoyo moral. No es que llorara al dejarlo, pero se me partía un pelín el alma, así que entre dos la tarea se fue llevando mejor.


Al cabo de una semana, aparecieron los VIRUS. Mocos, tos, febrícula… una integración muy integrada, vaya. Esos mismos virus los compartimos toda la familia, no vaya a ser que lo acapare todo Bebé Alternativo, así que la demanda de pañuelos tissues aumentó en nuestra casa.

Un mes después, todavía anda con el moco colgando. Y no solo le cuelga de la nariz, sino que también le salen por los ojos. Sí, como legañas. No lo había presenciado nunca y juro que el primer día que lo vi pensé lo peor. Ahora me he acostumbrado a ello y vivo entre gasas y ampollitas de suero para limpiárselos a todas horas, pero debo reconocer que da un poco de asquito. 

Y en cuanto a la guardería, el asunto ha mejorado mucho. Le da pena que me vaya, pero la seño dice que se lo pasa muy bien y que aprende mucho. De momento no se ha acostumbrado a levantarse tan pronto in the morning, pero poco a poco va entendiendo que aquello que parece una cárcel por fuera por dentro es un lugar acogedor donde jugar. 
En diciembre espero hacer otra valoración con los progresos… ¿sabrá sumar ya? ¿Sabrá hacer raíces cuadradas?

Esto es todo hasta hoy, hacía mil que no actualizaba y aprovecho mi insomnio para dar fe del avance alternativo (¡suena a telediario!)

Y vosotras, ¿lleváis a vuestros bebés a la guarde? ¿Dais abasto con tantas lavadoras y etiquetando ropa? ¿Tópicos de guardería que odiéis?

Por 25 pesetas, “el primer año lo pillan todo, luego ya se les pasa…”


Que no cunda el pánico…

… pero, a veces, cunde. Y tengo ganas de gritar tan fuerte que me tratarían de loca. Bebé Alternativo no quiere dormir en su cuna, pero sí en la de casa de sus abuelos. Y por más que intento calmarme/calmarlo y dejarlo muuuy suavemente y con delicadeza en ella, apenas lo dejo se activa el chip de OH, DIOS MÍO, ¿DÓNDE ME HAS DEJADO?!!! Y llora….
Y vuelve a llorar…
Y Papá Alternativo quiere dormir, y yo también, pero si no hay teta y cama, no hay Bebé que duerma.


Estoy empezando a desesperarme, porque no veo final a esta situación nocturna. Hemos introducido la leche de vaca y parece que le sacia más, pero no se duerme si no es con la teta.

Hoy le he comprado un chupete de los de goma de toda la vida, con la tetina redonda, como último intento para ver si acepta algún tipo de chupete y, aunque al principio parece que le ha gustado, no ha colado. ¿Por qué no acepta un sustituto al pezón? 

Cuando llego a tal nivel de desesperación me acuerdo y maldigo a los pediatras de la crianza con apego y a los del desapego. ¿Cuál es la clave para que un bebé se sienta tranquilo a la hora de dormir y no necesite un trozo de carne con un pezón? 

En un mes va a empezar la guardería y una de las profes me recomendó que le dejara un peluche con el que dormir. Sí, tiene uno, pero ni apego ni nada. Yo soy su peluche, su chupete y su todo. Y estoy DESESPERADA. Más que Marta Sánchez.

No explico mi problema a las abuelas porque sé cuál va a ser su respuesta: “Lo has malacostumbrado”. “Eso es por la teta.” Y otras frases de cuñado que me sacan de mis casillas. ¿Acaso tienen razón? ¿Qué se hace en estos casos, dejarlo llorar? Lo siento, pero lo encuentro CRUEL e INNECESARIO.

Me siento una mala madre con un suspenso para septiembre por no haber sabido dar con la clave de lograr que Bebé Alternativo sea más independiente. He decidido destetarlo para intentar el descanso común de los tres, pero no hay manera de empezar el destete…

¿Alguna experiencia en la sala parecida a la mía? Escucho opiniones, críticas y lo que sea…
Help me!!!

1 año con Bebé Alternativo

Esta semana, Bebé Alternativo ha cumplido su primer año. O 12 meses para los pediatras/etiquetadores de ropa y potitos. Es curioso cómo, desde que te quedas embarazada, vas contando las semanas, cuando nace cuentas los meses y ahora, los años.

El día anterior a su cumpleaño iba rememorando cada etapa del parto (llegada a monitores, rotura de la bolsa, epidural… podéis revivirlo todo en la trilogía parte 1parte 2 y parte 3) y me sentía taaaaan melancólica por una parte y valiente por la otra… Ya ha pasado un año, no echo nada de menos aquella barrigota que soportó cuatro olas de calor seguidas… Con un bebé al que abanicar todo es diferente. 😅

Y os cuento un poco el planning del día del cumple:

  • Visitas de la familia
  • Regalos (pocos, ya que no queremos atiborrarlo de regalos. De hecho, nosotros no le compramos nada, solemos hacerlo cuando lo necesitamos).
  • Tarde de piscina
  • Bizcocho de yogur con nueces y Cola Cao (buenííísimo)

    Fue un día FELIZ en el que, curiosamente, también estuvo la madre naturaleza presente, ya que la warry acudió a felicitarnos también

    Bienvenida a casa. Todo ha vuelto a la normalidad. Bendita normalidad.

    Saludos.

    (casi) 11 meses: viaje transoceánico superado!

    Sonará a tópico, pero… qué abandonado tengo esto. La verdad es que he tenido motivos para abandonarlo… nos hemos hecho las Américas. 

    Con un bebé de 10 meses (ya casi 11) puede parecer difícil, pero en mi caso ha sido coser y cantar. Os resumo un poco:

    Fuimos 15 días a EEUU a visitar a unos familiares. Obviamente, si yo iba, mi miniyo venía conmigo. El viaje fue genial (quitando los retrasos), ya que el ruido del avión (otro ruido blanco, como la campana, el secador…) hizo que Bebé Alternativo se calmara y durmiera. Ahora os cuento los pros y los contras. 

    Cosas guays de viajar con bebés 👍

    • Te saltas las colas. Es decir, que embarcas antes y te haces la chula porque no tienes que chuparte las colas taaaan largas que hay.
    • Te dejan una cuna si tu bebé no pasa de los 10 kg. Le llaman cuna (basinette en inglés) pero no deja de ser un recipiente donde dejar al bebé mientras duerme o las cosas del bebé mientras está despierto. Algo así: 

     Muy, muy cutre y no sé si cómodo, pero Bebé Alternativo se pegó sus siestazas ahí, así que yo contenta.

    • Consecuentemente, al dejarte la cuna vas sentada en las primeras filas, justo después de primera clase, lo que te permite estirar más las piernas e ir un pelín más ancha.
    • Te facilitan lo que necesites para el biberón/papillas del bebé. Al menos, mi compañía me trató como si fuéramos VIP, me preguntaban si necesitaba algo para el bebé, si había que calentar el biberón… 
    • Vuelan gratis. En nuestro caso, 50 euros por las ***** tasas, pero nada comparado con el pastizal que cuesta el billete a la tierra de Obama.
    • Tienen surtido de pelis de dibujos en la tablet que te dejan, así que no hace falta (como hice yo) llevarte la tuya con sus dibujos preferidos. A menos que sea un exquisito, claro…

    Cosas no tan guays de viajar con bebés 

    • Si viajas con carrito de paseo, serás de los últimos en bajar. Es decir, que tienes que esperar a que el trabajador de turno lo saque de la bodega (cómo me gusta oír esta palabra en este contexto) del avión y te lo suba… Pringue total.
    • El WC está más lejos que nunca. Porque viajas en la primera fila, así que aunque tengas el wc de primera clase en tus narices, tendrás que atravesar el laaaargo pasillo hasta dar con el wc en cuestión (lavatory para los ingleses, excusado para los latinos). Con un bebé, este angosto pasillo todavía se hace más eterno.
    • Al despegar y al aterrizar, el bebé debe ir en tu falda. Por mucho salvavidas infantil que te den, creo que el despegue y el aterrizaje son las fases más peligrosas del vuelo, y que el niño no vaya sujeto más que por la madre no debería de pasar las normas de seguridad. No sé, un cinturoncillo por si acaso o algo, no? ¿Si no pagan no tienen seguridad?
    • Los cambiadores del lavabo son HIPERMEGAULTRAENANOS. Por tema de espacio, claro, pero es que un niño de 1 año y medio ahí no cabía ni de coña. Así que hay que ingeniárselas como se pueda…

    Creo que estos son todos mis pros y contras. Ha sido una experiencia grata, ya que el estrés ha sido más por los retrasos y cancelaciones de vuelos que por el bebé en sí. Así que aprovecharemos para visitar Europa (no vuelvo a cruzar el charco, al menos este año) ahora que es pequeño y se deja llevar…

    En el próximo post os cuento más novedades de Bebé Alternativo, que está hecho un mocetón!!!

    Saludos a todas! 

    La cuna, esa gran cama con pinchos…

    Esta entrada pretende ser una oda a la cuna. A lo entrañable que se ve ahí, en el cuarto del bebé, toda preparada, con sus sabanitas infantiles, sus chichoneras para que no se haga daño, su peluchito para irse a dormir…
    Cuando la preparamos durante el embarazo, damos lo mejor de nosotras para que quede taaaan dulce que nuestro bebé no pueda más que dormiiir y dormiiir en ella.

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    Cuna random de Internet

    Pues bien, esa imagen ideal que todas tenemos en nuestra cabeza se autodestruye en cuanto nace el bebé. Para ellos, una cuna es una cama con pinchos, a lo faquir. Una especie de cárcel donde se deja a los niños para dormir pero donde ellos te dicen que ahí va a dormir tu prima la de Cuenca.
    ¿Por qué les gusta tan poco las cunas a los bebés? ¿Qué neurona se les trastoca para que odien esa minicama tan tierna?

    Mención aparte para las minicunas/moisés, que como son tan efímeras en su uso, les cogen el gustito a quedarse ahí.

    Bebé Alternativo pasó de la minicuna-nuestra cama a su cuna a los ¿6? ¿7? meses. Me empeciné en que durmiera ahí, así que tengo una silla a su vera para acunarlo y dejarlo ahí. La imagen idílica duró dos noches. A la tercera, muerta de sueño, me lo llevé a mi cama. Lo siento por la cuna, pero como leí por algún blog, me puede la supervivencia. Prefiero descansar y que descanse el bebé a que durmamos poco y mal.

    Ahora que empieza a erguirse, es dejarlo en la cuna y creerse que está en Port Aventura. Por muy dormido que esté, si nota que está en la cuna, abre los ojos como platos y se coge a las barandillas para ponerse derecho (lo que me provoca miniinfartos al pensar que se puede tirar o que se puede dar con el canto en los dientes, nunca mejor dicho). Así que a seguir colechando.

    Que el colecho es bien, pero duermo más tensa que Falete en un Naturhouse. No por aplastarlo, sino por el poco espacio que queda en la cama, y eso que es de 150.

    No sé cómo hacer para que adore su cuna. Le he pedido a un familiar que no sabe qué regalarle que le compre unas chichoneras de las que tapan todo el espacio de la cabeza. Las mías son unas del Ikea de pichiglás y solo servían para cuando Bebé no sabía tocar cosas y darse la vuelta. Ahora las chichoneras tiemblan cuando lo ven…

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           Chichonera de Ikea. ¿Ganga?

    ¿Qué hacéis vosotras para que duerman en sus cunas, o para que no piense que está en Port Aventura y se desvele a media noche y repte por la cuna cual lagartija?

    (Bebé Alternativo, cuando seas mayor y leas esto, entenderás por qué tu madre se pasaba noches en vela con una luz enfocando a su cara y con los dedos tocando aquí y allá aleatoriamente…)

    Por un mundo con bebés durmiendo en cunas y madres durmiendo a pata suelta en sus camas.

    Besotes a todas!!!