Madres trabajadoras 

¿Qué es para ti una madre trabajadora? ¿La que sale de casa a las 7 de la mañana y vuelve a las 6 de la tarde o la que se queda en casa todo el día cuidando a sus hijos? Aunque para la sociedad parece ser que solo sea correcta la primera opción, lo cierto es que las dos son correctas. 
La que se pasa todo el día fuera, trayendo dinero a casa y echando de menos a sus hijos, lo es porque así lo entiende la Seguridad Social y el resto de la sociedad. Para mucha gente, vendría a ser la madre perfecta, la que contribuye en la economía familiar y, además, se encarga de sus hijos.

madre trabajadora cuidando de bebé y respondiendo al teléfono

Pero ¿qué pasa con las que se quedan en casa? ¿Acaso no trabajan? Está claro que, de cara a la burocracia, si no traes dinero a casa, no trabajas, pero de cara a la familia, SÍ. TRABAJAMOS. Y MUCHO. 

Un hijo no es un animal de compañía, es una persona. Y como persona, necesita ser atendido hasta que pueda valerse por sí solo. Un potro aprenderá a andar a las horas de haber nacido, un bebé casi un año después. Así que como nuestra progresión es más lenta, nuestra dependencia de la mamá o el papá será más larga. Aunque el Gobierno piense que 4 meses para la mamá y 1 para el papá son suficientes para que puedan volver a trabajar, NO ES ASÍ. En estos tiempos que corren, trabajamos para pagar guarderías, pañales y nannys que puedan cuidar a nuestros hijos cuando están enfermos. 

En España no existe la conciliación laboral porque todavía no se entiende el concepto. A menos que seas maestra o profesora del cole a donde van tus hijos, ¿qué puesto de trabajo tiene horario escolar? Ya sé que esto ha ocurrido desde siempre, pero hasta que no estás en el ajo, no lo tienes tanto en cuenta.

Madre planchando ropa con bebé

Toda esta reflexión me sirve para autoconvencerme de que, aunque no aporte ingresos, yo también trabajo. Invisiblemente de cara a Hacienda, pero lo hago. Es un trabajo que no está pagado con todo el oro del mundo, porque ver crecer a tus hijos, cuidarles cuando están enfermos, llevarlos y traerlos a la guardería, jugar con ellos cuando te lo piden y darles todos los mimos que quieres no tiene precio. Y además de no trabajar, AHORRO. Ahorro porque no tengo que contratar a nadie para limpiar la casa, ahorro porque no tengo que buscar canguro por si se pone enfermo o si tengo que ir a algún sitio, ahorro porque Bebé Alternativo puede venir a comer a casa y no quedarse tantas horas en la guardería, ahorro porque puedo llevarlo andando a la guardería (aunque a veces vayamos en coche porque si no no llegamos).

Todavía me siento mal cuando alguien me pregunta si no trabajo. Piensan que es porque no encuentro. O porque no quiero. Pero la verdad verdadera es PORQUE NO PUEDO. No hay trabajo compatible con un hijo, porque están llenos de imprevistos, de “ven a buscarlo porque se ha puesto enfermo”, de “hoy es fiesta en el cole pero tú tienes que ir a trabajar” o de “tienes que ir a vacunarlo hoy”… 

Por supuesto que las madres trabajadoras legalmente hacen mil peripecias para llevar una vida lo más normal posible, pero no hay que infravalorar a las que nos quedamos en casa, porque también nosotras llegamos cansadas a la cama. En el fondo, todas somos madres y todas luchamos por que nuestras vidas sean lo mejor posible. Apoyémonos entre todas, por favor.

¿Cuál es tu situación? ¿Eres trabajadora visible o invisible?

Top 4 de vídeos infantiles de YouTube

Sí, yo soy de esas madres que aman YouTube por la cantidad de vídeos infantiles que hay. Pero no para convertir a mi hijo en un zombie mientras come, sino para divertirme con él. Me gusta ponerle vídeos de canciones diferentes a las que aprende en la guardería para cantarlas juntos y ampliar el repertorio musical de su infancia. Así que ahí va el top four de nuestros canales/nuestros playlists favoritos.

  1. Little Baby Bum. Este canal es uno de los primeros que descubrimos y casi de los mejores. Tiene vídeos de hasta 60 minutos con canciones cortas y con unos dibujos geniales. También está la canción en modo suelta, de dos minutos de duración, para que la puedas poner en modo repeat si tu hij@ se convierte en un/a fan histéric@ del tema en cuestión.
Little Baby Bum YouTube

Little Baby Bum

Las ruedas del autobús, Head and shoulders knees and toes, Cinco patitos, Old McDonald, Little Baby Bum

He aquí un collage de cuatro vídeos

Además, las canciones también están en inglés, alemán, brasileño, japonés o ruso, así que no va mal de vez en cuando que vayan haciendo listenings para escuchar otras lenguas…

La versión en español no es latina, algo que no me suele importar demasiado pero que a veces se agradece, sobre todo cuando te encuentras con algún palabro que te descoloca.

Nuestros temazos son Cinco patitos se fueron a nadarLas ruedas del autobús y luego una serie de canciones que enseñan a bañarse, a lavarse los dientes… Hay una serie dedicada especialmente a la hora de ir a dormir y, aunque no me gusta ponérselas antes de ir a la cama, alguna vez que he tenido que recurrir a ellas ha funcionado. Las melodías son muy suaves y la intérprete tiene una voz muy dulce que te endulza a ti también. 

Si tuviera que quedarme con una canción en concreto, no sabría cuál decir. Todas tienen un mensaje positivo y los vídeos son muy coloridos y alegres… Cada semana creo que cambio de canción favorita.

Tiene casi 3 millones de seguidores, así que por algo será…

       2. El reino infantil. Otro de los must infantiles, éste plenamente en español. Lo descubrimos gracias a los Patitos Cua Cua Cua (Bebé Alternativo ama los patos) y de ahí fuimos saltando a otros vídeos.

Patitos reino infantil

Patitos cua cua cua

También somos asiduos a El marinero baila, un vídeo que al principio me daba mucha rabia pero que ahora forma parte de nuestros imprescindibles (versión en español d’En Joan petit). El marinero en cuestión va señalando diferentes partes del cuerpo, así que es bastante didáctico para aprenderlas.

Reino infantil, el marinero baila

Un marinero que baila…

Reconozco que he caído rendida a los encantos del marinerito, sobre todo en este frame:

El marinero baila, reino infantil

… ¿sin marearse?

Y dos de nuestros últimos descubrimientos son Dale, Ramón Yo tenía una orquesta. Si vuestro peque es amante de las pelotas, le encantará el primero. Y con el segundo, en mi caso ha despertado su pasión por la imitación de un trompetista.

Dale Ramón, el reino infantil

Chuta, Ramónnnn!!!

Yo tenía una orquesta el reino infantil

Yo tenía un… ¿rodillo?

    3. Dàmaris Gelabert. Esta cantante atrae a todos los niños catalanes por su dulzura y por sus canciones muy dulces y muy pegadizas, además de por sus divertidos videoclips. Vendría a ser la Rosa León/Teresa Rabal en catalán (mucho más actualizada y más sencilla y educativa).

Comenzamos, hace muchos meses, escuchando Bon dia (buenos días), una canción muy simpática y amable para dar los buenos días por la mañana, que a más de uno/a le convendría repasar… De hecho, el videoclip es tan idílico que me resulta incongruente ver tanta alegría de buena mañana…

Como anécdota, debo decir que en la mayoría de coles catalanes, el ciclo infantil canta esta canción al llegar a clase…

Bon dia damaris gelabert

Me aparece alguien por la ventana a despertarme y rompo la barrera del sonido

Cuando te adentras en el universo Dàmaris, ya no hay quien te pare… Le siguieron Els dies de la setmana, para aprender los días de la semana en catalán. Que Bebé se los aprenda, ya es otro cantar, pero estoy segura de que cuando se los enseñen en la escuela seguro que le suenan. Sirve incluso para no catalanoparlantes, ya que es muy fácil e intuitivo de comprender. Me encanta el videoclip, los niños que salen en él y la melodía de la canción. No tiene desperdicio.

Damaris gelabert

“Dilluns, dimarts, dimecres…”

Y, cómo no, Dàmaris también le da a las vocales. En este caso, relaciona las cinco vocales con nombres de personas. También es muy sencillo e intuitivo, aunque aparezca algún nombre muy autóctono como Ot. A los peques les encanta la canción Les vocals.

Dàmaris Gelabert

A, e, i, o, u… ¿borriquito como tú?

         4. Super simple songs. Descubrí este canal preparando clases de inglés a niños, y debo reconocer que me hipnotizó. Se trata de una serie de canciones en inglés principalmente (también hay en español y en ¿chino? ¿japonés?), dirigidas mayoritariamente a niños de guardería y primeros cursos de colegio. Los dibujos son muy amenos y fáciles de seguir (dibujos amables los llamo yo) y las letras, bastante sencillas y conocidas.

Cuenta con una serie de vídeos en los que aparece Tobee, una chica que canta y baila con el muñeco (al más puro estilo Lucrecia y Lunnis). Estos vídeos suelen atraer a los bebés/niños, al ver a una persona junto a un muñeco que interactúa. Ahí tenéis One little finger para que lo comprobéis.

Por otra parte, uno de mis temas estrella es Five little monkeys. A mis alumnos de P3, P4 y P5 les encantaba, así que no pude resistirme a contagiárselo también a Bebé Alternativo. La historia de los cinco monitos que saltan en la cama y van cayendo uno a uno es muy didáctica en cuanto a los números y en cuanto a enseñar que no se debe saltar en la cama (no sé si calará en los peques, pero después de verlo unas cuantas veces algo debería quedar, ¿verdad?). 

Don’t jump, pleaseee!!

Otro de sus hits es la canción If you’re happy, en mi casa conocida como api, api. 15 millones de visualizaciones. ¿Quién no conoce ya esta canción? Creo que es una de las más recurridas a la hora de enseñar inglés a niños. Con una oración condicional ya desde el principio, ¿cómo vamos a ser capaces de no hablar bien en inglés de mayores?

Are you happy???

Y en el ámbito rural, no podían faltar dos clásicos: Old McDonald had a farm y Bingo. De la letra de la canción no hay nada que decir, creo que todo el mundo la conoce. Solo destacaré los dibujos, con colores muy suaves y dulces (qué azucarado está quedando el post!) que aportan una tranquilidad y positivismo al ver el videoclip. Juzgue usted mismo/a:

Ia, ia, ouuuu

¿Quién le pone Bingo a su perro?

Y hasta aquí mi top 4 de canales infantiles favoritos de Youtube… Hay miles más, pero de momento con estos me basto y me sobro. Como he dicho, no quiero convertir a mi Bebé en un yonki de la tablet/PC/tele, así que con todo este repertorio le basta y le sobra.

¿Cuáles son los tuyos? ¡Cuéntame!

Saludos

“Y ahora, a por la niña”

Vuelvo al punto de partida. Vuelvo al punto en el que la sociedad te presiona para que seas madre. Y vuelvo al punto en el que, como quiero ser madre, todo me afecta el doble. Cuando Bebé Alternativo tenía 6 meses, ya había algún valiente que se atrevía a sugerirme darle un hermanito a B.A., pero como mi nube en la que estaba me cegaba, hacía oídos sordos a recomendaciones ajenas.

Pero ahora, concienciada de volver a ser madre, cada comentario relacionado con aumentar la familia me llega como un dardo. Mi respuesta es siempre la misma: “Oh, deja, que ahora podemos dormir por las noches…”. Es una contestación simpática que deja al interlocutor contento y sin ganas de seguir insistiendo, pero es entonces cuando vuelvo a pensar en la reflexión que compartí con una madre de gemelos hace poco. ¿Cuándo es el momento de la vida en el que la gente te deja en paz? Es decir, cuando una persona se convierte en adulta, la sociedad pretende que:

  1. tengas pareja
  2. te cases y convivas
  3. tengas un hijo
  4. tengas otro hijo, a poder ser, de sexo diferente
  5. tengas otro hijo para que seas familia numerosa

Creo que es en el punto 5 en el que la gente para de presionarte. Como decía antes, una madre de gemelos me dijo hace poco que, aun teniendo dos hijos, la gente le decía: “Y ahora, a por la niña, ¿no?” Pero a ver, alma de cántaro, ¿NO VES LA FAENA QUE TIENE CON DOS? ¿TÚ CREES QUE TIENE TIEMPO/GANAS DE IR A POR OTRO?slide_335285_3374461_free

Creo que desde que me he metido en el mundo de la maternidad he aprendido a ser más respetuosa con la vida de la otra persona. Nunca sabes qué es lo que quiere o no aquella persona, si de verdad quiere ser madre o si ha decidido no tener hijos porque no le apetece; si no quiere tener pareja porque está mejor así o si no quiere casarse porque ha pasado por una mala experiencia antes. A veces hablamos por hablar y, sin darnos cuenta, juzgamos sin saber qué piensa realmente esa persona, así que SHUT UP, PLEASE!!!

En cuanto a mi búsqueda de bebé… sigue adelante, pero con un bebé de 20 meses danzando por casa y una agenda un poco llena, parece que la cosa va para largo. Creo que lo mejor será que venga cuando tenga que venir, porque el tema planificación de embarazo no cabe en la agenda. No quiero autopresionarme, porque no lo considero una obligación, sino más bien un regalo.

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Y a vosotras, ¿también os han encasillado en ese ciclo de la vida ideal? ¿Qué opináis? ¿Hay que seguirlo para sentirse realizado? Yo, desde luego, voy a hacer lo que quiera yo pero no porque la sociedad establezca que haya que hacerlo, sino porque me apetezca.

¡SALUDOS!

18 meses: que se pare el tiempo (o no)

Llegados los adorables 18 meses, desearía que se parara el tiempo para disfrutar de esta edad tan fructífera. Bebé Alternativo es muy independiente, parlotea como un lorito y come casi de todo. Es una etapa, desde mi punto de vista, muy agradable. Conoce ya muchas cosas, llama a las personas por su nombre e incluso baila las canciones que le pongo.

Echando la vista atrás, veo la madurez del bebé y me doy cuenta de lo rápido que pasa el tiempo y lo despacio que pasa mientras lo estás viviendo. Cuando Bebé Alternativo tenía días, veía a años luz el día en que andaría solo. Incluso cuando gateaba me preguntaba cuándo sería el día en que vendría de su cama a la nuestra a despertarnos. Y ese día llega. Claro que llega. Y entonces quieres detener el tiempo, poner la pausa para disfrutar todavía más de esos momentos.

Llegados a este punto, estamos planteándonos darle un hermanito (o hermanita) a Bebé Alternativo. Para mí todavía es pronto, porque quiero ser egoísta y dedicarle todo mi tiempo a esta criaturilla que tanto nos ha cambiado la vida, pero también queremos que comparta con otro bebé todo lo que aprenda. Que él también sea el modelo a seguir de alguien. Estoy comiéndome mis propias palabras, porque he dicho mil veces que si por mí fuera, sería hijo único, pero creo que un hermano es lo mejor del mundo. Es tener un amigo eterno con el que, por mucho que te enfades, siempre acabas queriéndolo. Siempre está ahí, para lo bueno y para lo malo, y considero que enriquece mucho a la persona.

toma-de-decisiones

Por tanto, alternativos y alternativas… ¡SE ABRE LA VEDA! Voy a desenterrar mis test de embarazo y de ovulación, voy a planear la Sexy Week, voy a desterrar alimentos y costumbres poco saludables para convertirme en una buscadora insaciable otra vez. Con Bebé Alternativo tardamos seis meses en cazar un bichito rápido que conquistara a mi óvulo, así que veremos esta vez. Durante todo el proceso anterior, este blog me sirvió de gran ayuda para contrastar experiencias con otras futuras mamis, así que me autoprometo ir explicando los avances para desahogarme como antaño.

Saludos a todas. A las que buscan, a las que no buscan y a las que les gusta leer blogs de maternidad.

Mami (no tan) Alternativa

 

 

Pros y contras de un segundo hijo

La familia ideal para la mayoría de personas es papá + mamá + 2 o más hijos que se lleven relativamente poco tiempo para que jueguen entre ellos, bla, bla, bla. Sí, es todo muy bonito y muy hermoso visto desde fuera, pero ¿y desde dentro? Después de la experiencia del parto, ya haya sido bueno o malo, ¿por qué todos repiten? Sinceramente, me da pereza (dicho así suena egoísta) volver a pasar por otro embarazo. Volver a empezar de nuevo, a cuidarme no por mí, sino por esa personita que hay dentro.

segundo hijo

Es muy cruel pensar esto, sobre todo después de leer tantos casos de infertilidad, de mujeres que no pueden y desean con todas sus ganas ser mamás, pero en mi caso reconozco que siento como un pánico escénico por muchos motivos:

1. Embarazo. Una vez metida en el ajo, descubrí que no es oro todo lo que reluce. Que hay cientos de casos en los que el embarazo no es tan idílico como parece. El mío fue genial, pero empatizo mucho con aquellas mujeres a las que les ha resultado un suplicio esta fase. Bien porque les ha costado mucho y han descubierto enfermedades que les han frenado sus ansias de ser mamás, bien porque una vez embarazadas han perdido a sus bebés y, con ellos, sus ilusiones. Me da pánico que algo pueda salir mal y frustrar algo que en principio esperas que salga bien.

2. Parto. El peor recuerdo que guardo no es el del parto, sino el de los tactos vaginales. Hacia el final del embarazo me traumatizaron, odiaba que alguien hurgara en mí tan gratuitamente y ello supuso un alargamiento en la recuperación de la vida sexual. No quería tener relaciones por miedo a que me doliera, incluso en el postparto me aguantaba las ganas de orinar o de defecar por miedo a que me doliera también. Supongo que el parto fue el summum de los hurgamientos en la medusa. Sé que soy una suertuda por haber logrado que Bebé Alternativo naciera vaginalmente y sin complicaciones, pero el trauma psicológico y vaginal que me ocasionó ha tardado en solucionarse. Me produce pánico otra vez tener que pasar por ello.

3. Vida familiar. Desde que nació Bebé Alternativo, me he vuelto en una madre loba, muy celosa de mi hijo. Protegiéndolo de cualquier hiena que quiera ofrecerle una cucharada de nata o de chocolate sin mi permiso, de que caiga o se tope de bruces con cualquier obstáculo, de que llore sin consuelo en brazos de otra persona… No creo que lo haya consentido, sino protegido o educado para ser un niño feliz (y sin cicatrices). Fruto de ello, Bebé Alternativo es un niño prudente, que vigila mucho antes de hacer las cosas y que todavía no nos ha dado ningún  gran disgusto. Puede que sea casualidad y mucha suerte, pero Bebé Alternativo es tal como lo había imaginado mientras estaba en mi vientre: curioso y precavido.

17 meses después de su nacimiento, nos hemos hecho a él y él a nosotros, pero ¿qué pasará con otro bebé en casa? Viendo casos similares, todas TODAS las demás madres dicen que es una locura tener dos niños tan pequeños. Que no tienen tiempo, que no duermen, que solo desean ir a trabajar… ¿Y entonces por qué repites?

Una vez nacido el bebé ya no hay marcha atrás, así que hay que hacer de tripas corazón y organizarse como sea. Tengo pánico (otra vez) por ese caos temporal, por no saber si me llegaría el agua al cuello o si todo es una leyenda urbana, como he descubierto después del parto en ciertos aspectos.

Y después de este largo preámbulo, ahí van mis pros y contras de tener un segundo retoño.

PROS

  • La llegada de un bebé siempre es motivo de alegría, y más si se amplía el número de hijos. Esto supondría una inyección de alegría x mil (que en estos días es de agradecer).
  • El hasta ahora hijo único adquiere el rol de responsable y aumenta la autoestima al sentirse el modelo a seguir.
  • Si son del mismo sexo (y de la misma temporada), puedes reciclar la cantidad de ropa del anterior bebé. Si no, los bodies, calcetines y alguna otra prenda son siempre reutilizados.
  • Lo tienes todo más fresco y sabes cómo reaccionar ante un cólico, una gastroenteritis o un resfriado eterno.
  • Si tienes un piso pequeño, nunca tendrás invitados que se acoplen a dormir en tu casa. La excusa perfecta. O no.
  • En según qué guarderías, si el hermano mayor es alumno (¿se dice alumno o cliente?), pasa el privilegio al menor de entrar directamente en la guardería.
  • El esfuerzo a la hora de criarlos será mayor, porque se llevarán poco tiempo, pero una vez mayores/criados, podemos lanzarnos a recuperar el tiempo perdido en pareja.

CONTRAS

  • Probabilidad de celos entre hermanos: 80%. ¿Quién no tendría celos de ese bebé al que todo el mundo adora y que recibe todas las atenciones? 👆
  • Sacrificio profesional. En mi caso, desde que nació Bebé Alternativo, agoté mi paro y he tenido trabajos temporales ultramegacortos, que me permitieran compatibilizar trabajo + bebé + guardería. Sin ayuda, es algo imposible. Vivimos a media hora de los abuelos, pero siempre he pensado que si lo que voy a ganar tengo que invertirlo en combustible, me quedo en casa. Con otro bebé, creo que tendría que decir adiós (momentáneamente) a mi carrera profesional, pero en cuanto los retoños fueran un poco más autónomos, retomaría (si es que se puede) mi búsqueda de trabajo. No sería ni la primera ni la última que lo hace.
  • Sacrificio económico. Y con un solo sueldo (y crucemos los dedos para que siga así), ¿cómo saldríamos adelante? Creo que menos vacaciones (snif), menos caprichitos (snif snif) y más austeridad en todo. Dos bebés suponen un esfuerzo económico grande, así que no es moco de pavo y hay que pensárselo muy bien antes.
  • Sacrificio físico. He dicho antes que me daba pereza tener otro bebé. Pero sólo por la parte física, por el hecho de miles de análisis, controles, tocamientos, ecografías, parto, etc. Es una experiencia muy bonita pero también muy dura (el momento del parto) y creo que con una vez basta. Ya he vivido en mis carnes que duele, así que me apetece 0 volver a sentirlo. Sí, soy una madre rara y egoísta por decir esto, pero de ahí lo de “Alternativa”.
  • Sacrificio del tiempo. Tener dos hijos conlleva tener tiempo 0 para todos los hobbies que tienes. O tienes a una nanny que te los cuide y retomas tu vida social, o ésta desaparece. Lo he visto en mis amigas que han repetido, y eso me produce muuuuucha pereza también. Si con uno eres madre 24 horas, con dos eres madre 25 horas, incluso esa hora de más que te pasas navegando por Internet. Hay que valorar también este aspecto.

Y estos son mis pros y mis contras para repetir experiencia maternal. ¿Cuáles son los tuyos? Quiero leer opiniones de bimamis que sigan vivas.

¡Saludos!

15 meses: huelga de hambre + descubriendo la biblioteca

Bebé Alternativo lo ha hecho: ha decidido que su dieta va a ser carnívora y láctea. No hay verdura, ni fruta (bueno, pescado sí come), ni pan que se acerque a su boca sin un NO por respuesta. Yo, que daba palmas cuando lo veía con su coscurro de pan, que aplaudía al verle devorar una naranja o un plátano, empiezo a sufrir como Geno al verle rechazar tanto alimento. Eso sí, cualquier carne que pase por delante de su nariz debe caer en su boca si no quiero presenciar una rabieta de “dámelo o no respiro”.

Así que, a día de hoy, puedo afirmar que soy la madre más sana del mundo mundial, que ve cómo la verdura que con tanto amor le hago acaba siendo deglutida por mí con las mismas ganas que de tirarme a un río… Quizá sea que está echando los colmillos, quizá sea que se ha enamorado en la guardería de una morenaza espectacular… Quién sabe. La cuestión es que rechaza casi todo lo que le ofrezco y acabo comiéndomelo yo. Digo yo que será transitorio, porque la familia empieza a decirme que “se ha estirado, se le ve más delgadito” y estoy considerando si no estará empezando a desnutrirse. Por si acaso, que no le falte la leche de la mami, que esa sí que alimenta…

Y, por otro lado, hace una semana he empezado a ir con Bebé Alternativo a la biblioteca local. Tiene una sala dedicada a los niños, con colchonetas donde puedan jugar con los libros, y eso a mí me ha MARAVILLADO. El primer día, se quedó KO nada más salir de la guardería, pero mi afán lector me pudo y me acerqué a cogerle un par de libros interactivos que le gustaron mucho. Hoy he vuelto otra vez con él de cuerpo presente y parece que le ha gustado eso de sacar libros de las estanterías, darles un vistazo, dejarlos desparramados y que su mami los recoja. Hemos acabado llevándonos dos más, uno de los cuales es de buenas noches (guiño, guiño), a ver si pilla la indirecta…

Y, sí, amigas, nunca es tarde para empezar a iniciarlos en el mundo de los libros. Tuve una infancia tan fantasiosa gracias a ellos que quiero transmitirle esos mismos valores a Bebé Alternativo. No digo que se convierta en un ratón fe biblioteca, pero una temprana afición a la literatura le enriquecerá mucho más que teles, videojuegos y demás.

¿Han hecho huelga de hambre vuestros bebés? ¿Qué les dábais? 

¿Les leéis cada noche antes de dormir o eso es muy 1.0? 

¡Buen miércoles!

14 meses: “Un pasito p’alante, María…”

Y llegó el día. Bebé Alternativo ya tiene 15 meses, pero durante todo este mes no me ha dejado ni un segundo para escribir. Me paso todo el día recogiendo todo lo que esparce por todas las habitaciones de casa. Ha sido echar a andar y desperdigar todo lo que encuentra. Que sí, que son lo mejor que tenemos (bla, bla, bla…), pero esto es un suplicio.

Empezó a soltarse cada día un pasito más. Primero iba del sofá a la mesita del comedor (0,5 cm les separaban). Después, de la mesita al mueble de la tele. Y un día, como quien no quiere la cosa, recorrió todo el pasillo. Yo deseaba que andara, pero no le ponía presión. De eso ya se encargaban las 587.548.079 madres del mundo que cada día me decían “¿aún no se va? Tranquila, le queda nada”. Ya lo sé que le queda nada, señora, pero ¿qué más le dará? ¿No sabe que un bebé que gatea es también una Roomba?

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El sueño de toda madre… ¡¡2×1!!

Y en eso andamos (jo jo jo), viendo como Bebé Alternativo se desalternativa y pasa a ser un humano de dos patas más. Esta etapa ha hecho que desmontemos su cuna y le coloquemos una cama (que solo ha usado una noche de momento) para empezar a descolechar. No cabemos. No es que queramos echarlo, aquí la perjudicada será servidora, que tendrá que emigrar a una cama de 90 con un bebé que tiende a despertarse bastante todavía.

Estamos a la espera de hacernos con una barrera para que no caiga de la cama, pero parece que de momento eso de irse a una habitación sin una cama gigante no es tan divertido. No quiero que se traumatice, pero debemos agarrar el toro por los cuernos. ¿O debería esperar a que fuera adolescente y pidiera paga y habitación propia? Creo que las espaldas de Papá Alternativo y la mía no van a aguantar tanto, así que… ¡¡ahuecando, Bebé Alternativo!!

Está yendo todo muy deprisa. Noto como si alguien le hubiera dado al botón de FF.WD. del VHS. En dos días, Bebé Alternativo volará solo y añoraré estos momentos de recoger cosas por el suelo (¿sí? ¿seguro?). Mientras tanto, disfrutaremos de Bebé Alternativo tanto como podamos.

¡Buen inicio de semana!

Guardería ‘mode on’

Bebé Alternativo, como millones de bebés en todo el mundo, ha empezado el mes pasado a ir a ese lugar que causa lloros a madres, padres y bebés, donde parece que vayan a ser sometidos a trabajos forzados y a dieta estricta y que solo al cabo de una semana, o un mes quizá, todos se percatan de que no es así. Usease, la GUARDERÍA.

Después de estar un año bajo mi entera supervisión, Papá Alternativo y yo hemos decidido matricularlo para que socialice, para que se divierta, para que se desapegue un poco de mí y para que aprenda. Parece una decisión muy insensible, pero a todos nos hará bien. 

A él, porque aprenderá a compartir (virus incluidos) y a seguir unas rutinas que en casa no hemos sabido crear, y a nosotros porque nos permitirá hacer más cosas que hasta ahora no podíamos.

Que no quiere decir que nos sobre. Es más, lo echamos mucho de menos y se nos parte el alma si nos hace pucheros al dejarlo, pero algún día tenía que ser el primero. 

Yo no fui nunca a la guardería y no tuve problemas para adaptarme en la escuela, y dudo que él los tuviera, pero una temporada con otras rutinas nos va a hacer bien a todos. Sigo en paro, con trabajos esporádicos que no duran más de un mes seguido (gracias, Gobierno, por este sueño), y no es que necesitemos llevar a Bebé Alternativo a la guardería, pero lo hacemos porque los cambios siempre vienen bien, y más si son educativos.

El primer día de guarde fue una mezcla de intriga, nervios y temor por ver cómo reaccionaría, pero la sonrisa a la entrada y a la salida nos tranquilizó mucho. Papá Alternativo se cogió vacaciones para compartir las idas y venidas a la guarde (de momento no se queda a comer), lo que me sirvió como apoyo moral. No es que llorara al dejarlo, pero se me partía un pelín el alma, así que entre dos la tarea se fue llevando mejor.


Al cabo de una semana, aparecieron los VIRUS. Mocos, tos, febrícula… una integración muy integrada, vaya. Esos mismos virus los compartimos toda la familia, no vaya a ser que lo acapare todo Bebé Alternativo, así que la demanda de pañuelos tissues aumentó en nuestra casa.

Un mes después, todavía anda con el moco colgando. Y no solo le cuelga de la nariz, sino que también le salen por los ojos. Sí, como legañas. No lo había presenciado nunca y juro que el primer día que lo vi pensé lo peor. Ahora me he acostumbrado a ello y vivo entre gasas y ampollitas de suero para limpiárselos a todas horas, pero debo reconocer que da un poco de asquito. 

Y en cuanto a la guardería, el asunto ha mejorado mucho. Le da pena que me vaya, pero la seño dice que se lo pasa muy bien y que aprende mucho. De momento no se ha acostumbrado a levantarse tan pronto in the morning, pero poco a poco va entendiendo que aquello que parece una cárcel por fuera por dentro es un lugar acogedor donde jugar. 
En diciembre espero hacer otra valoración con los progresos… ¿sabrá sumar ya? ¿Sabrá hacer raíces cuadradas?

Esto es todo hasta hoy, hacía mil que no actualizaba y aprovecho mi insomnio para dar fe del avance alternativo (¡suena a telediario!)

Y vosotras, ¿lleváis a vuestros bebés a la guarde? ¿Dais abasto con tantas lavadoras y etiquetando ropa? ¿Tópicos de guardería que odiéis?

Por 25 pesetas, “el primer año lo pillan todo, luego ya se les pasa…”


Que no cunda el pánico…

… pero, a veces, cunde. Y tengo ganas de gritar tan fuerte que me tratarían de loca. Bebé Alternativo no quiere dormir en su cuna, pero sí en la de casa de sus abuelos. Y por más que intento calmarme/calmarlo y dejarlo muuuy suavemente y con delicadeza en ella, apenas lo dejo se activa el chip de OH, DIOS MÍO, ¿DÓNDE ME HAS DEJADO?!!! Y llora….
Y vuelve a llorar…
Y Papá Alternativo quiere dormir, y yo también, pero si no hay teta y cama, no hay Bebé que duerma.


Estoy empezando a desesperarme, porque no veo final a esta situación nocturna. Hemos introducido la leche de vaca y parece que le sacia más, pero no se duerme si no es con la teta.

Hoy le he comprado un chupete de los de goma de toda la vida, con la tetina redonda, como último intento para ver si acepta algún tipo de chupete y, aunque al principio parece que le ha gustado, no ha colado. ¿Por qué no acepta un sustituto al pezón? 

Cuando llego a tal nivel de desesperación me acuerdo y maldigo a los pediatras de la crianza con apego y a los del desapego. ¿Cuál es la clave para que un bebé se sienta tranquilo a la hora de dormir y no necesite un trozo de carne con un pezón? 

En un mes va a empezar la guardería y una de las profes me recomendó que le dejara un peluche con el que dormir. Sí, tiene uno, pero ni apego ni nada. Yo soy su peluche, su chupete y su todo. Y estoy DESESPERADA. Más que Marta Sánchez.

No explico mi problema a las abuelas porque sé cuál va a ser su respuesta: “Lo has malacostumbrado”. “Eso es por la teta.” Y otras frases de cuñado que me sacan de mis casillas. ¿Acaso tienen razón? ¿Qué se hace en estos casos, dejarlo llorar? Lo siento, pero lo encuentro CRUEL e INNECESARIO.

Me siento una mala madre con un suspenso para septiembre por no haber sabido dar con la clave de lograr que Bebé Alternativo sea más independiente. He decidido destetarlo para intentar el descanso común de los tres, pero no hay manera de empezar el destete…

¿Alguna experiencia en la sala parecida a la mía? Escucho opiniones, críticas y lo que sea…
Help me!!!

1 año con Bebé Alternativo

Esta semana, Bebé Alternativo ha cumplido su primer año. O 12 meses para los pediatras/etiquetadores de ropa y potitos. Es curioso cómo, desde que te quedas embarazada, vas contando las semanas, cuando nace cuentas los meses y ahora, los años.

El día anterior a su cumpleaño iba rememorando cada etapa del parto (llegada a monitores, rotura de la bolsa, epidural… podéis revivirlo todo en la trilogía parte 1parte 2 y parte 3) y me sentía taaaaan melancólica por una parte y valiente por la otra… Ya ha pasado un año, no echo nada de menos aquella barrigota que soportó cuatro olas de calor seguidas… Con un bebé al que abanicar todo es diferente. 😅

Y os cuento un poco el planning del día del cumple:

  • Visitas de la familia
  • Regalos (pocos, ya que no queremos atiborrarlo de regalos. De hecho, nosotros no le compramos nada, solemos hacerlo cuando lo necesitamos).
  • Tarde de piscina
  • Bizcocho de yogur con nueces y Cola Cao (buenííísimo)

    Fue un día FELIZ en el que, curiosamente, también estuvo la madre naturaleza presente, ya que la warry acudió a felicitarnos también

    Bienvenida a casa. Todo ha vuelto a la normalidad. Bendita normalidad.

    Saludos.