Cómo malcriar a un hijo

Por primera vez desde que estoy intentando ser madre se me han quitado todas las ganas de serlo de golpe.

Ayer y hoy ha estado en mi casa llamémosle X, una prima hermana de mi pareja. Está en la edad prepavo, esa edad tan crítica y más si eres chica. Ha estado un día y medio con nosotros (más bien conmigo, que he sido la que he tenido que aguantarla).
Pues bien, esta tarde se suponía que tocaba un rato de deberes de matemáticas y piscineo. Fácil, ¿no? Pues NEGATIVO. Ha sido la tarde más HORRIBLE, así en mayúsculas, de mi vida.

La tipa en cuestión ha estado vacilándome en todo momento. Yo decía blanco y ella, negro. Yo decía negro, pues ella blanco. En todos los aspectos. “Haz esto” significaba, en su cerebro de mosquito, “no lo hagas”. Hasta el simple hecho de ir a la piscina (algo que puede resultar tan atractivo para una preadolescente) se ha convertido en un drama.

Al final me he puesto en plan Hermana Mayor y la he castigado sin piscina, e incluso intentaba hacerla razonar y que entendiera por qué no íbamos a ir. En su casa hará lo que le dé la gana, pero en la mía, no. El RESPETO es siempre lo primero, y X parecía desconocerlo. A mí no me respeta, cree que vacilándome conseguirá cualquier cosa, y por ahí sí que no paso. Si quieres algo, tienes que currártelo. No está la vida para que te lo den todo hecho. Pretendía la individua que le diera los resultados de los deberes que tenía que hacer. Sí, claro, y yo me chupo el dedo…

Mi madre me educó con unos valores que yo también quiero inculcar a los que vienen detrás mío. Pues bien, Mrs. X se ha pasado los valores, el respeto y vete tú a saber cuántas cosas más por el forro, desquiciándome. Al cabo de un buen rato, he decidido flojear y llevarla a la piscina. ¿Y qué me ha contestado? Que ya no quería ir.

Puede que contado no suene tan horroroso como lo que he vivido yo, pero os prometo que he acabado LLORANDO delante de ella porque ya no sabía qué hacer para que me hiciera caso. Automáticamente, se ha echado a llorar ella también. ¿Remordimientos de X? Por supuesto que no. Si no conoce la palabra RESPETO, dudo que conozca qué son los REMORDIMIENTOS ni la PENA. Aún espero una palabra de perdón por su parte, esas lágrimas de cocodrilo no eran más que de eso, de cocodrilo. Es la preadolescente más FRÍA que he conocido (aquí tengo q decir que es de origen ruso). Ha podido conmigo y con mis ganas de ser madre. ¿Cómo voy a enfrentarme si tengo un hijo o una hija así? Me ha dejado tan diminuta que me he sentido débil y muy muy frágil.

Mi preadolescencia también fue rebelde y contestona, pero yo jamás saqué tanto de quicio a nadie (bueno, puede que a mi hermana un poco, pero sabía cuándo parar).

Pobres padres los de esta niña, y, en el fondo, pobre niña. Con lo poco que cuesta ser feliz, ¿por qué poner tantos obstáculos para serlo?

Pues esto es todo, cuidado con los preadolescentes, que suben con unos humos que ríete tú de Miley Cirus…

¡SALUDOS!

Una Mami Alternativa

Anuncios

3 pensamientos en “Cómo malcriar a un hijo

  1. Es que si no les das una buena educación a los niños des de bien pequeños luego suben echos unos irrespetuosos con todo el mundo!!!
    Pero bueno, es que en la edad del “pavo” y “prepavo” ya están bastante revolucionados, luego se les pasa un poco…! Pero hay que superar esta etapa!!!!

  2. Vaya… yo a veces pienso lo mismo: que los niños son superricos y los bebés más… pero cuando llega la etapa dura: adolescencia o preadolescencia, que además los niños y sobre todo las niñas dejan de ser tan inocentes cada vez antes, me entra algo de pánico. Pero ser madre no es sólo lo bonito o el tener a un niño dependiente de ti, sino también saber lidiar con esos momentos difíciles, tener suficiente fuerza de voluntad, carácter, etc. No es todo realmente tan bonito. Hay muchas madres y padres que sufren y se preguntan si vale la pena todo esto, para que luego los hijos les traten mal, les abandonen, les ridiculicen. Aun asi, las que lo intentamos, seguimos queriendo ser madres. Animo, guapa!

  3. Probablemente la culpa sea de los padres, así que de pobres padres nada, que se lo coman! La educación de un hijo empieza en el mismo momento que nace. Si no impones límites desde una edad temprana, luego no se puede pretender que con 6 años te hagan caso…
    No temas, aunque tus hijos salgan rebeldes, siempre pueden aprender donde está el límite. Más difícil o menos, la suerte que tendremos es que moldearemos personitas a nuestro antojo.
    un beso!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s